La sepsis neonatal sigue siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en recién nacidos a nivel mundial.
A nivel mundial, aproximadamente el 25% de las muertes neonatales son por infecciones. El 10% de las muertes son por sepsis neonatal.
Fortalecer la vigilancia constituye una prioridad regional. En América Latina es prioritario trabajar sobre el subregistro y registros incompletos de casos y desenlaces, el establecimiento de definiciones y criterios diagnósticos no estandarizados, el acceso a laboratorios de microbiología y en la estandarización de indicadores para su comparación entre instituciones y países.
Entre las acciones prioritarias para la prevención de la sepsis es clave la higiene de manos, el control de infecciones y el empoderamiento de los equipos de salud para el trabajo en la administración de calostro, la sospecha precoz, el uso racional de antibióticos y su administración con técnicas seguras