Las Directrices de Práctica Clínica Basadas en la Evidencia para el Seguimiento de Recién Nacidos en Riesgo, la Organización Panamericana de Salud recomienda que la frecuencia de los controles sea, según cada aspecto a ser evaluado, la que se observa en el cuadro que pueden encontrar en la Guía de práctica clínica basada en la evidencia para el seguimiento de los recién nacidos en riesgo de la Organización Panamericana de la Salud (link de acceso más abajo, en "Fuente")
Más allá de los 2 años, los niños y las niñas en riesgo deben continuar en seguimiento, al menos hasta el ingreso escolar.
El seguimiento periódico y sistemático facilita la rehabilitación y los tratamientos adecuados y favorecen el máximo desarrollo de sus potencialidades y la posibilidad de alcanzar grandes mejoras en la calidad de vida del niño y su familia.