Semana Mundial de la Lactancia 2024
La Semana Mundial de la Lactancia Materna se celebra la primera semana de agosto de cada año.
El lema de 2024 es Cerrar la brecha: apoyo a la lactancia materna para todos.
La Semana Mundial de la Lactancia Materna se celebra la primera semana de agosto de cada año.
El lema de 2024 es Cerrar la brecha: apoyo a la lactancia materna para todos.
Se recomienda el tamizaje neonatal universal para la detección de anomalías oculares. Este debe ir acompañado de servicios de diagnóstico y tratamiento para los casos en los que se detecte alguna anomalía.
Se calcula que hay 1,14 millones de niños y niñas de 0 a 15 años ciegos o con discapacidad visual grave a causa de afecciones oculares. Las principales causas de ceguera son las cataratas congénitas y del desarrollo, la cicatrización corneal, las anomalías oculares congénitas, las distrofias de la retina, el glaucoma y la retinopatía del prematuro.
Transmitir la información adecuada, para la decisión informada de las madres y las familias, es correcto y ético.
Es considerable la evidencia científica disponible acerca de la lactancia y la alimentación con leche humana como estrategia de salud pública dados sus innumerables beneficios tanto para las personas recién nacidas como para quienes amamantan.
Desde 1991, la Iniciativa Hospital Amigo del Niño (IHAN) busca motivar a los equipos de salud que atienden personas recién nacidas para brindar, en base a los Diez Pasos, el mejor apoyo a la lactancia para que sea exitosa.
La leche humana (LH) es reconocida por su seguridad, eficacia, disponibilidad y costo efectividad. Por estas razones, es el mejor alimento para las personas recién nacidas, incluso si son pequeñas, prematuras o enfermas.
La lactancia mejora la sobrevida, la salud y el desarrollo de los niños y las niñas.
La LH tiene el potencial de reducir las morbilidades y mejorar la salud, especialmente en aquellas personas que nacen extremadamente prematuras por contener sustancias bioactivas con propiedades bactericidas, inmunomoduladoras e inductoras de la maduración intestinal.
No está recomendado aplicar cremas emolientes o hidratantes o cualquier otro producto en la piel de los y
las recién nacidas.
Al nacer, el ser humano posee en su piel un manto ácido, que es clave para mantener las defensas.
No existe evidencia científica acerca de efectos nocivos de los
emolientes pero tampoco se han demostrado beneficios en su aplicación. Por lo que no se recomienda aplicar sobre la piel emolientes u otros productos.
Ante cualquier duda siempre es adecuado consultar al equipo de salud.
No se recomienda la aplicación rutinaria de emolientes tópicos para la prevención de afecciones de la piel en las y los bebés nacidos a término sanos.
Esta recomendación fue elaborada por el Grupo de Elaboración de las Directrices de la OMS (GDG).
La primera infancia (desde el nacimiento hasta los 8 años) es clave para lograr el máximo desarrollo del ser humano. Esta etapa comprende el período más sensible para el desarrollo del cerebro y se extiende desde la gestación (durante la que ocurre la organogénesis), hasta los 3 años postnatales, cuando se constituye la mayor cantidad de conexiones y circuitos neuronales y culmina la maduración del sistema nervioso central.
La primera infancia (desde el nacimiento hasta los 8 años) es clave para lograr el máximo potencial de desarrollo en el ser humano. Este es el momento de la vida en el que el potencial de desarrollo de los niños y las niñas es más susceptible a los estímulos del entorno y a las experiencias tempranas, que influyen sobre el aprendizaje, la salud, el comportamiento y, a largo plazo, en las relaciones sociales del adulto y su bienestar.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año, cerca de 8 millones de niños nacen con un defecto congénito en el mundo. Las anomalías congénitas causan el 10% de todas las muertes de recién nacidos y muchos de los bebés que sobreviven corren el riesgo de cargar con una discapacidad de por vida si no tienen acceso oportuno a una atención de alta calidad.
Sin embargo, la carga de muerte y discapacidad es diferente según el lugar de nacimiento y desproporcionadamente alta en países de ingresos bajos y medios.